PUBLICIDAD.

martes, 20 de marzo de 2012

Las lágrimas de Papín vs. las lágrimas de Taína

Si fuera en la lucha libre, la cartelera podría llamarse “Lágrimas vs. lágrimas”, pero eso fue lo que ocurrió el domingo entre el legendario dirigente perredeísta santiagués Papín Domínguez y la controversial ex-peledeísta Taína Gautreaux, en sendos actos públicos de sus nuevos partidos. Tal vez porque estamos en Cuaresma –a días de la crucifixión del Señor– Taína lloró como la Magdalena cuando Hubieres decía frente a su candidato Mejía que la memoria de don Juan ha sido deshonrada por los peledeístas en el poder. Y Papín reeditaba ayer en televisión las lágrimas que se le escaparon en Santiago cuando Danilo Medina lo juramentó en su proyecto presidencial.

Fueron dos actividades de campaña. Pero el acto de Santiago tuvo la connotación de que con Domínguez se marcharon del PRD dirigentes zonales que durante años mantuvieron la mística de ese partido y que no habían sido doblegados en ninguna circunstancia, por adversos que les fueran los tiempos. Papín Domínguez llevaba 36 años en el PRD y había representado a su partido en todos los escenarios electorales. En el 2006 perdió la senaduría en lucha muy cerrada con Francisco Domínguez Brito, desmontando una desventaja de más de 20 puntos faltando 30 días para los comicios.
El caso de la señora Gautreaux es muy distinto porque en su aventura política no la siguió ni siquiera su hijo mayor, designado hace poco vicecónsul en Barcelona. Pero las lágrimas de uno y otro sirvieron para recordar que en tiempos de campaña cualquier lealtad puede sucumbir.
La de Taína obedeciendo a su temperamento bipolar, volátil, cáustico, díscolo... Y la de Papín por negarse a resistir la soberbia, la prepotencia y la altanería del candidato Mejía al creerse que estaba ganado antes de definirse el panorama electoral. Son dos ejemplos que los partidos y los candidatos deben siempre tener en cuenta para evitarse enojos que pueden salir costosos.
Lágrimas de cocodrilo
Los cocodrilos siempre tienen los ojos lacrimosos, como si estuvieran llorando. Lo mismo cuando están comiendo y soleándose y se les supone contentos y felices, como cuando están hambrientos y en cautiverio y se les supone tristes. Por eso la gente muy sabiamente les llama “lágrimas de cocodrilo” a los falsos lloriqueos aunque se escuchen los jipíos... Las lágrimas de Taína Gautreux no convencieron a nadie, ni siquiera a los más allegados al candidato Mejía que sonreían socarronamente mientras Hubieres lanzaba rayos y centellas contra todos los peledeístas, incluyendo al padre de su hijo –de Taína, por supuesto– que es miembro del Comité Político, y por lo tanto compromisario de lo bueno y lo malo de ese partido.
Porque Hubieres no se refería al gobierno peledeísta de los últimos dos años, en los cuales Taína ha estado fuera del gobierno, sino a toda la gestión de Leonel Fernández, en la cual la propia señora Gautreaux ha sido desde administradora de la Lotería Nacional hasta secretaria de Estado, pasando por instituciones donde ha podido administrar miles de millones de pesos. Y si los 12 años de gobierno de Fernández se han caracterizado por el latrocinio y los abusos de poder como repetía Hubieres, entonces a doña Taína le toca aunque sea colita. ¿Por eso sus lágrimas? A propósito, así como de socarrona era la sonrisa de Hipólito en el acto de Hubieres, así de circunspecta y seria era la cara de Agripino Núñez Collado cuando el candidato perredeísta le atribuyó la posesión de una cuenta bancaria en Puerto Rico, que el propio Agripino dice no ha tenido jamás. Las imágenes de ese “conversatorio” de Hipólito en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, son de las más buscadas en las redes sociales y las cosas que se ven y escuchan ahí son como para no creerlas.
Y entonces Papín...
Las lágrimas de Papín Domínguez se repitieron ayer tempranito cuando fue a Hoy Mismo. Su esposa, que le acompañaba en el estudio, también lloró cuando escuchaba a su marido narrar las vicisitudes que le hicieron pasar sus propios compañeros de partido.
Fue despótico al candidato Mejía cuando le respondió a su solicitud para mediar en procura de un acercamiento con el presidente del PRD, Miguel Vargas, según narró el propio Domínguez.
“... Ese hombre hace tiempo que se vendió al gobierno, no quiero ni acepto ninguna mediación”, le respondió Mejía. Por supuesto, cuando eso ocurrió las encuestas daban una gran ventaja a Hipólito en la intención del voto.
Papín dice que no quería marcharse de su partido, al que ha dedicado 36 años de su vida.
Pero que no le dejaron alternativa por la discriminación y el mal trato que le dan Mejía y sus allegados a los simpatizantes de Vargas. En una carta que envió al presidente del PRD, Domínguez dice que no renuncia a su condición de vicepresidente a nivel nacional y de secretario general del comité de Santiago, sino que pidió una dispensa hasta que pasen las elecciones.
Y adelanto que la madrugada del 21 de mayo, horas después de conocerse el resultado electoral, la institucionalidad partidaria se impondrá a quienes pretenderán causar el caos negándose a admitir que han sido derrotados por Danilo Medina y sus fuerzas aliadas.
Amable se la juega
No ha sido sorpresa para nadie. Pero todavía a última hora quienes le conocen bien creían que Amable echaría para atrás su decisión de apoyar a Hipólito Mejía. Todos sabían que su compromiso iba más allá de un pacto electoral, pero Amable jamás se había colocado en el filo de la navaja. La vieja escuela balaguerista que recomienda no desafiar el poder, no aplicó en este paso de tanta trascendencia para un hombre de cola tan larga y pesada. Por supuesto, durante los 60 días que faltan para las elecciones Amable podrá dormir tranquilo. Porque la prudencia recomienda no victimizarlo cuando queda tanto tiempo para rendirle cuenta.
Si lo sabrá él..., un experto en bellaquerías. Mientras tanto, Morales dice que su partido despertó de la pesadilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario